Mi hermano Diego se fue el sábado, después de una semana intensa. Yo me he ido a Praia do Rosa que está a unos cien kilómetros de Florianópolis hacia el sur, pero ya en el continente, entre Garopaba e Imbituba. A ella me referiré en el próximo blog, en este voy a seguir un poco más con la semana con mi hermano.Fotos hay pocas. Por seguridad y para no parecer turistas muchas veces hemos salido sin cámara. Una pena en el sambódromo. Además Diego no se ha traído el cable para descargarlas al ordenador. Ha quedado en mandármelas por correo, pero es tan manitas informático como yo.
Para variar un poco de playa, ¡qué cansado es descansar!, nos fuimos a Blumenau que está en el interior. Para llegar sufrimos los autobuses “pinga pinga”, que hacen paradas intermedias. El viaje, que puede hacerse en dos horas y medias, duró cuatro y media, con el único aliciente de que conforme nos acercábamos iban subiendo más brasileiras alemanas.
Blumenau es la ciudad alemana por excelencia de Brasil. Gramado era un pueblito turístico, pero esta es una ciudad con más de 400.000 habitantes. Es famosa por su Oktoberfest, que, según dicen es la segunda fiesta más importante después del carnaval. La ciudad tiene un centro histórico muy cuidado en el que se pueden ver las casas y mansiones de los primeros pobladores, aunque el museo de la cerveza es bastante flojo. Pero para mi lo más espectacular es la selva que la rodea y que se mantiene en parques dentro de la ciudad y en las riberas del rio Itajaí-Açú que cruza la ciudad. Allí vimos dos capibaras, que son los roedores más grandes del mundo (cara de rata y cuerpo de cerdo).
La pena es que vamos mal de tiempo y no nos quedamos el tiempo suficiente para hacer alguna excursión, ya que hay parques grandes en la propia ciudad y rutas de senderismo a poca distancia. Una comida curiosa es una especie de merienda-cena en el Café Colonial, que es el café de nuestro hotel (Hotel Gloria). Por 22 reales (9 €) había un bufé libre de picoteo salado y tartas. El sitio era el punto de reunión de la ciudad, con la gente más arreglada y comprobamos como se mantiene la sangre alemana en la zona. ¡Qué rubias!
El viernes conseguimos quedar con un contacto que traía Diego. Paula es amiga de una compañera del hospital. Es carioca (de Rio), pero trabaja como fotógrafa en Florianópolis. Es una enamorada de Málaga, donde estuvo el año pasado. Después de contarle lo que ya habíamos hecho, decide llevarnos al sur de la isla, a comer ostras a Riberao da Ilha. El restaurante que elige, el Ostradamus, es impresionante. Comemos en un muelle encima del mar y nos ponemos tibios de ostras: naturales, cocidas, gratinadas, con mango y gengibre,…Un auténtico homenaje.
Yo no he estado en Arcachon, pero desde aquí lanzo un desafio a mi amigo, afrancesado, Jean Phillippe Buhigas. Las ostras de Santa Catarina a lo mejor no tienen tanta variedad como las francesas, pero yo apuesto a que son mejores. Un sitio tan natural y un paisaje tan espectacular deben dar un producto mejor que la decadente Francia. ¡Ahí va el guante! Ya encontraremos jurados independientes que puedan desplazarse a los dos sitios y decidir este reto.
Por la noche no puede acompañarnos por trabajo, pero por la tarde nos da una vuelta por las zonas que no habíamos visto de la isla y nos enseña su casa, donde nos damos un bañito en su piscina. Una pena no haberla contactado antes, porque el domingo de carnaval celebró su cumpleaños y terminaron la fiesta en su casa con un chapuzón.
Pousada Halliny do Rosa. Praia do Rosa. 23 febrero 2010.

Hola Fran: te agradezco la foto con tu hermano: ya es "oficial" que habéis estado juntos ;-)
ResponderEliminarLa fotografía del restaurante Ostradamus es espectacular: las ostras, lo siento, no me atraen para nada, pero un almuerzo en ese muelle sobre el mar sí que me resulta "apetitoso".
Un abrazo.
Juan Francisco
Me ofrezco como jurado independiente, siempre y cuando los contendientes paguen los gastos del viaje y dietas. también me gustaría actuar como jurado para dilucidar lo que queda de sangre alemana en las brasileiras, ¿dónde hay que apuntarse? ja,ja.
ResponderEliminarBueno, fran, me hace gracia que digas que estás mal de tiempo cuando dispones de 6 meses, !que stress! y que mala es la envidia...
Un fuerte abrazo
Pepelu