

El Lago Llanquihue es uno de los lagos más grandes de Latinoamérica, unos 800 kilómetros cuadrados. La ciudad principal es Puerto Varas, que ha sido mi centro de operaciones estos días. Si en Chiloé, el mar parece un lago, por las numerosas islitas que hay. El Llanquihue es un lago que parece un mar; no se ve el final y las aguas rompen en las orillas con olas. Está dominado por el volcán Osorno. Eso dicen, porque, de los cinco días que he pasado por allí, nunca he podido verlo entero y la mayoría de los días ni siquiera la base.
Esta es la zona de los alemanes. A mediados del siglo XIX, gobernantes chilenos promovieron la repoblación con alemanes de estos terrenos recién arrebatados a los mapuches. Posteriormente, vinieron más alemanes después de la Segunda Guerra Mundial. Algunos para escapar de los destrozos de la guerra, otros simplemente para escapar de su pasado.
Se ve que es una zona mucho más rica. Parece otro país, por la gente (más rubios), las casas… y las tartas (kunchen, struddel,..). En Chiloé uno ve en las caras de los pescadores lo que cuesta salir adelante (¡Y luego dicen que el pescado es caro!). Aquí son explotaciones de vacas, con unos prados inmensos. Se ve la prosperidad, aunque luego, por la noche, cenando en el Club Alemán, uno puede oir sus quejas por los precios agrarios, los abusos de los distribuidores, los políticos…en todos lados cuecen habas.
Este es uno de los sitios turísticos que les gusta a los chilenos. No está tan desarrollado hacia los extranjeros como Bariloche. Aquí vienen los santiaguinos a pescar, a hacer senderismo o simplemente a descansar, pero yo creo que, en el fondo, les gusta porque se hacen la ilusión de que están en Europa.
La ciudad principal a orillas del lago es Puerto Varas, que tiene algunos buenos hoteles, muchas cabañas y residenciales, e incluso un casino. Ahí es donde he parado yo, en un residencial justo al lado de la iglesia, con lo que era difícil perderse. Pero siendo bonita, hay otro pueblito, más pequeño, que es una versión más reconcentrada de Alemania, Frutillar Bajo, es decir, la parte balneario, pegada al lago, de pueblo de Frutillar (Alto). Tarta de fresas en chileno sería torta de frutillas o sea que el nombre sería lugar de fresas. Aquí están construyendo un teatro junto al lago. Wagner austral: “El anillo de los araucanos”, “La carga de las amazonas”,…
El microbus me deja en la iglesia católica. En el jardín anterior hay un pasillo lleno de pequeños cestos con flores silvestres. Supongo que habrá una boda, pero lo que me encuentro es un velatorio. En Chile velan a los muertos en las iglesias. Lo había visto en capillas laterales de alguna catedral o iglesia grande, pero como esta es pequeña, el féretro está debajo del altar.
No puedo disfrutar mucho de la visita, porque el día empezó chispeando a ratos, pero ya es una lluvia persistente y con viento que me deja calado hasta que consigo un microbus de vuelta. Es el precio que hay que pagar para disfrutar de estos bosques y prados tan verdes y jugosos.
Hotel Ciudad de Vitoria. Santiago. 27 de noviembre de 2009.
















