
Lo que aparece en la foto es lo que aquí llaman “animitas” que son un homenaje a los muertos por accidente de tráfico y que se ven al borde de las carreteras. Ayer fue Día de Todos los Santos en San Pedro. El sábado por la noche hubo una bonita misa en la iglesia, con muchos cánticos. A Ana, Manolo y Eli les hubiese gustado el cura comentando el evangelio, mientras se paseaba por el pasillo central y preguntaba a los fieles sobre la santidad. Después hubo una pequeña procesión con velas hasta el cementerio, rezando el rosario. Unas veinte personas, la mayoría indios.
Yo me acordé de mi padre, que, como muchos sabéis, murió el pasado mes de abril. Él nunca entendió este viaje, pero tampoco intentó convencerme de nada. Seguro que hubiese cogido su viejo atlas escolar, de los años cuarenta, y hubiese seguido la ruta a través de él. Fue un buen padre y un buen hombre. El domingo me acerqué al cementerio, compre unas flores de papel y las puse en una cruz sin nombre.
Pero en San Pedro la ceremonia de difuntos era una celebración minoritaria, de los indígenas que tienen a sus familiares en el cementerio. El sábado por la noche el ambiente era alegre por las calles, con los niños pidiendo dulces y disfrazados de Halloween con disfraces toscos. Los trajes de bruja eran simples bolsas de basura negra. Los jóvenes, la mayoría del pueblo, estaban preparando una fiesta no autorizada en el Valle de la Luna, una auténtica “rave”. No se sabía si los carabineros la reventarían porque se trata de un lugar protegido. Todo el pueblo estaba en el secreto. Yo no fui porque ninguno de mis nuevos compañeros iba a ir y al día siguiente temprano había excursión. Como volvería del desierto por la noche…
El domingo por la mañana, al volver, las calles estaban casi vacías, de resaca. Día de Difuntos.
(He añadido un enlace a las “Coplas a la muerte de mi padre” de Jorge Manrique en la versión de Paco Ibañez. Estremece pensar que esas palabras fueron escritas hace más de quinientos años).
http://www.youtube.com/watch?v=C4cP7lq2mhQ&feature=PlayList&p=EB7F95174F9A7F8B&playnext=1&playnext_from=PL&index=4
Yo me acordé de mi padre, que, como muchos sabéis, murió el pasado mes de abril. Él nunca entendió este viaje, pero tampoco intentó convencerme de nada. Seguro que hubiese cogido su viejo atlas escolar, de los años cuarenta, y hubiese seguido la ruta a través de él. Fue un buen padre y un buen hombre. El domingo me acerqué al cementerio, compre unas flores de papel y las puse en una cruz sin nombre.
Pero en San Pedro la ceremonia de difuntos era una celebración minoritaria, de los indígenas que tienen a sus familiares en el cementerio. El sábado por la noche el ambiente era alegre por las calles, con los niños pidiendo dulces y disfrazados de Halloween con disfraces toscos. Los trajes de bruja eran simples bolsas de basura negra. Los jóvenes, la mayoría del pueblo, estaban preparando una fiesta no autorizada en el Valle de la Luna, una auténtica “rave”. No se sabía si los carabineros la reventarían porque se trata de un lugar protegido. Todo el pueblo estaba en el secreto. Yo no fui porque ninguno de mis nuevos compañeros iba a ir y al día siguiente temprano había excursión. Como volvería del desierto por la noche…
El domingo por la mañana, al volver, las calles estaban casi vacías, de resaca. Día de Difuntos.
(He añadido un enlace a las “Coplas a la muerte de mi padre” de Jorge Manrique en la versión de Paco Ibañez. Estremece pensar que esas palabras fueron escritas hace más de quinientos años).
http://www.youtube.com/watch?v=C4cP7lq2mhQ&feature=PlayList&p=EB7F95174F9A7F8B&playnext=1&playnext_from=PL&index=4

Primo,me ha emocionado lo que has escrito.El domingo estuve en Mena en misa por el padre de Juan y me acordé mucho de tu padre.Muchos besos,que te quiero mucho y tú lo sabes.
ResponderEliminarHola Fran, soy Jose Romero:
ResponderEliminarCiertamente esto de las experiencias lejanas plasmadas luego en los blogs, son d elo más emocionante y enganchan mogollon. Estaba yo ansioso de que llegase el fin de semana para, tranquilamente leer, sobre tus pasos en el "nuevo mundo" y los de las tres Marías en NY. Como han comentado ya otros seguidores, pulula una envidia sana por lo que estas haciendo junto ocn cierta admiración por tal clarividencia en lo que quieres vivir. Espero que este viaje te enriquezca aun mas, pues estas vivencias son lo que uno se lleva al final. disfrutalas y compartelas con tus compañeros de viaje en la distancia, que creo es una buena práctica para mantener el ocntacto con tu otro mundo.
Mucha fuerza para el viaje y un fuerte abrazo.
PD: en le viaje no puede faltar algo de sx, no?
Jose Romero.
Pues sí que nos hubiera gustado poder disfrutar de la misa allí. Si Jesús volviera a la Tierra, sin dudar elegiría antes esa parroquia de Atacama que la Basílica de San Pedro.
ResponderEliminarMe encanta oirte hablar de tu padre, por cómo hablas de él y también por las cosas que haces recordándolo.
Un abrazo.
Al fin he cnseguido hacermen seguidor de tu blog. verás que como perfil he puesto una foto con mis botas y preparado para seguirte en esos caminos, ya sabes es otra forma de viajar.
ResponderEliminarMe ha emocionado mucho la reflexión sobre tu padre, escuché las coplas y me sirviópara reflexionar sobre el tiempo que le dedico a mis padres en vida. Lugo será tarde y no quiero arrepentirme por lo que no hice. Grcias. Un abrazo
Hola Fran: sigues llegándonos al corazón.
ResponderEliminarUn abrazo.
Juan Francisco
FRANCISCO LLEVO VINIENDO CASA DE JAVIER 2 DOMINGOS Y NO LOGRO HABLAR CONTIGO. ¿QUE LE PASA A TU INTERNET YA QUE ME HABÍA AFICIONADO? A VER SI LA PROXIMA VEZ LOGRAMOS COMUNICARNOS Y TE VEO CON LA BARBA.
ResponderEliminarUN ABRAZO: TU MADRE