
En Savannah, “Medianoche en el jardín del Bien y del Mal” es “El Libro”. Pocas veces un libro ha convertido una ciudad en un destino turístico, especialmente cuando su tema central es un posible asesinato. A los habitantes no les gusta la imagen que da de ellos, pero le están agradecidos, “porque puso a la ciudad en el mapa”. El incidente ocurrió a principios de los ochenta y el libro no se publicó hasta enero de 1994. Fue un auténtico bestseller y durante 5 años estuvo en la lista de libros más vendidos del New York Times. La película, dirigida por Clint Eastwood, es de 1996 y tiene una muy buena banda sonora, con canciones de John Mercer, que es uno de los savannenses más famosos. Es el autor de la letra de canciones muy conocidas, entre otras “Moon River” (la música es de Henry Manzzini). A finales de los setenta, un periodista neoyorquino, John Berendt, se da cuenta de que por lo que cuesta una cena en NY puede volar a una ciudad de Estados Unidos y decide gastar su dinero conociendo su país. Durante una estancia en Charleston le animan a bajar a Savannah y saludar a la amiga de un amigo. La ciudad le resulta una auténtica sorpresa y decide quedarse más días de lo que esperaba. Se da cuenta de que vive al margen de todo y de que es una auténtica desconocida. Va conociendo personajes muy singulares (en Savannah lo extraordinario es lo ordinario) e historias muy extravagantes. Alquila un apartamento y pasa temporadas largas, hasta que finalmente está más días aquí que en NY. Piensa que puede escribir un buen libro sobre la ciudad.
Entre estos personajes está Joe Odom, Lady Chablis, Luther Driggers, Emma Kelly, Jim Williams y muchos otros. Joe Odom, “sentimental gentleman”, es un abogado, dedicado con poco éxito al negocio inmobiliario, que es encantador y toca el piano como pocos. Invade mansiones abandonadas y allí desembarca con su trouppe de amigos. Cuando se le acaba el rollo, cambia de casa. Hay vecinas que entran a ver que está pasando para denunciarlo a la policía y salen como una amiga más y con la permanente hecha, porque entre los ocupas hay un simpático peluquero.
Lady Chablis es una drag queen negra. Actúa en cabarets y es un personaje deslenguado y muy lanzado. Alberto me preguntó si todavía está viva. Sí, lo está, ahora reside en Carolina del Sur, pero sigue actuando en Savannah un par de veces al mes en el Club One, como se puede ver en la foto. La última fue el día de St. Patricks´. Debe tener cerca de sesenta años, pero yo creo que morirá con los tacones puestos.
Emma Kelly, la mujer de las seis mil canciones, como la bautizó Johnny Mercer por el número de canciones que se sabía. Era un personaje imprescindible en las fiestas de la ciudad y también tocaba su piano en varias iglesias los domingos. Incansable. Conducía como una loca de una fiesta a otra, y, si a algún policía novato se le ocurría pararla, al día siguiente se llevaba una buena bronca de su jefe.
Luther Driggers era un inventor loco, que paseaba con moscas atadas con hilos. La gente le temía porque se rumoreaba que guardaba un veneno que pensaba echar en el sistema de aguas de la ciudad.
Jim Williams era un nuevo rico que había hecho fortuna vendiendo antigüedades y restaurando casas. Era irónico y mordaz. Celebraba unas fiestas de Navidad increíbles a las que toda Savannah quería ser invitada.
Estando John Berendt en Savannah, Jim Williams disparó a un joven en su casa en lo que él alegó como legítima defensa. El caso dió lugar a cuatro juicios y es el tema central del libro. No cuento como termina porque recomiendo vivamente que veáis la película. En ella intervienen como actores algunos personajes reales, como Lady Chablis (aunque su papel es mucho mayor en la película), Emma Kelly, el peluquero, o el abogado Sonny Sailer, que en la película hace de juez. Otro personaje interpreta a su padre; Uga IV, un bulldog blanco que hace de Uga III, la mascota del equipo local de futbol (americano).
El nombre tan largo, “Medianoche en el jardín del Bien y del Mal”, se le ocurrió al propio autor. El acusado, Jim Williams, contrató para su defensa a un abogado, pero decidió recurrir también a Minerva, una bruja de “vudú”. Esta recomendó ir a un cementerio a media noche, porque la media hora anterior a las doce pertenece al Bien y la media hora siguiente al Mal, y ella pensaba que en este caso iba a necesitar a ambos.
“´We're going to go to the garden´, she said, which is the graveyard. And she said, `We have to go at deadtime. Now you know about deadtime. Deadtime lasts onehour--half-hour before midnight to a half-hour after midnight. First half-hour´s for doing good. Second half-hour´s for doing evil. Seems like we need a little bit of both tonight´.”
Para terminar de un modo menos truculento y en homenaje a John Mercer, adjunto el video de You Tube de “Moon River”, en la película “Desayuno con diamantes”. A los chicos, imaginad que acabáis de alquilar un apartamento y la primera noche escucháis una canción, os asomáis a la ventana y veis lo que veis. Irresistible.
Adios Savannah. Franky goes to Washington.
Chartlotte´s Airport. 2 marzo 2010.

Gracias, Cacho,
ResponderEliminarSi el libro puso a Savannah en el mapa, tu blog me ha hecho ir a por "Midnight in..." y devolverlo a la mesilla de noche, de donde nunca debería haber salido. Y qué entrada más currada, los viajeros decimonónicos eran unos aficionados. Gracias también por tenerme al día de la Chablis.
Un abrazo y la mejor de las suertes en tu viaje al Distrito de Columbia.
Coincido con Alberto. Desde luego esta peli se merece un video-forum en algún XL ahora que nos puedes ilustrar más allá de la peli y del libro.
ResponderEliminarSee you in Washington !!! (aunque dudo que esa gran ciudad tan plagada de funcionarios pueda dar crónicas tan rica como estas sureñas).
Feliz regreso y aprovecha tus últimos días "sin invierno". ¿Para cuándo la segunda parte? Si no recuerdo mal, la idea inicial era irte 1 año entero, así que todavía te quedan otros 6 meses pendientes.
ResponderEliminarCuidate mucho y un beso, Cris
Hola Fran: me ha encantado tu entrada: ¡fantástica!
ResponderEliminarTan sólo me ha entristecido el final: "adiós Savannah": voy a echar de menos esta ciudad en tu blog. Has hecho no sólo que Savannah esté en el mapa sino que sienta interés y cierta familiaridad con la ciudad.
Un abrazo.
Juan Francisco
Hasta con banda sonora!
ResponderEliminarCoincido en que una entrada genial, me ha encantado...
Un beso fuerte