martes, 22 de diciembre de 2009

LOS INDIOS ONA











Yo estoy ahora en Mendoza (Argentina), tierra de vinos, camino de Buenos Aires, pero voy a seguir unos días con crónicas chilenas.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. No siempre es así, pero es verdad que hay imágenes con una fuerza especial, que uno ve una vez y captan inmediatamente el interés y ya no puede olvidarlas nunca.
En varios sitios (tiendas, restaurantes,…) hay fotos antiguas de los indios ona (selk´nam), con sus pieles, en sus campamentos, …Pero la serie de fotos en que aparecen pintados para alguno de sus rituales son casi imanes para la mirada. Parecen irreales, infantiles y modernas. Uno se imagina a Almodóvar, a Ouka Lele y a otros de la movida, disfrazados así para una de sus fiestas, pero no unos indios aparentemente primitivos. Darwin, cuando pasó por aquí, les dedica unos comentarios muy duros, que no parecían hombres, sino bestias. Esas fotos corresponden a la ceremonia Hain del paso de los hombres de niño a adulto. ¿Qué tipo de cultura imaginó esas pinturas sobre el cuerpo? ¿Cómo aguantaban el frío, descalzos y con cuatro pieles? ¿Cómo cruzaban los canales en canoas construidas con cortezas de árbol? Por lo visto, llevaban siempre una pequeña hoguera dentro de la canoa.

En realidad, había 4 grupos étnicos. Dos eran canoeros y vivían en los canales. Los ona (selk´nam) en la parte sur de la isla de Tierra de Fuego. Los alakalufes (kawéskar) en los canales del continente, que constituyen gran parte de la Patagonia chilena. Dicen que los últimos descendientes de alakalufes viven en Puerto Eden, que es la única parada del Navimag.

Las otras dos razas eran más terrestres. Los yamanes (yagan) vivían al norte de la isla de Tierra de Fuego. Según un estudioso, su lenguaje tenía más de 32.000 palabras y se basaba en metáforas. Para referirse a la vejez utilizaban el mismo término que para los mejillones secos. Los tehuelches (aónikenk) vivían en la parte terrestre del continente. Estos son los gigantes que por sus pies grandes (“patagon” en portugués) o por recordar al Gigante Patagón, personaje de una novela de la época, dieron nombre a la zona.

La colonización española, los cuatro barcos que pasaban, no les afectó. Fue mucho después, a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando empezaron a competir con el hombre blanco. Pasaron de cazar guanacos a cazar ovejas, que tenían más carne, más lana y eran más fáciles de capturar. El problema es que las ovejas tenían dueño. También se ambicionaban sus tierras. Así que algunos de los nuevos potentados pagaban por cada indio muerto y como prueba traían sus orejas u otras partes. El de la foto es Julius Popper, en plena cacería. Descubrió oro y fue uno de los más sanguinarios.

Los sacerdotes católicos fueron de los más activos en protegerlos y evangelizarlos. Trataron de agruparlos, pero eso, por el contagio de enfermedades nuevas para ellos, aceleró su desaparición. Ya prácticamente no quedan indios puros de ninguna de estas etnias.

La orden religiosa más activa fue la de los salesianos. Por lo visto, en un viaje a Latinoamérica a mediados del siglo XIX, San Juan Bosco tuvo una visión de una gran ciudad en la Patagonia rica y pujante con grandes industrias. Yo creo que también les animó que eran sacerdotes italianos de los Alpes muy aficionados al montañismo. En el museo salesiano se puede ver el equipo de escalada del Padre Agostini, que parece hecho por un herrero. Este fue uno de los grandes protectores y estudiosos de estos indios.
Hotel Necochea. Mendoza. 22 diciembre 2009.

1 comentario:

  1. De mis viajes a Argentina recuerdo un artículo muy interesante en un dominical de Clarín hablando sobre los "gigantes Onas". No especificaban su altura pero por restos debian de medir cerca de los 2 metros. Los españoles embarcaron a algunos para España, para enseñar al rey la existencia de gigantes (los españoles debíamos de medir en aquella época algo mas de 1,5 metros). Ninguno llegó vivo a España por las enfermedades contraidas a bordo.

    Recuerdo un monumento en BAs a los Onas. Es muy interesante todo esto porque no queda nada desgraciadamente.

    Abrazos,

    ResponderEliminar