jueves, 7 de enero de 2010

MARDEL



Las fotos son de Chile y son las que tenía preparadas para acompañar el artículo anterior, pero problemas con el Internet del hotel lo impidieron. La foto con Carlos Bote es en la especie de Isla Negra que se ha construido en un pueblito de la costa, con unas vistas impresionantes al mar, incluyendo a una lobera (de lobos marinos, se entiende) y su mascarón de proa y todo. La foto con Eduardo Lloves y Felipe es en Chiloé.

Ya estoy en Puerto Madryn, en camino de la Patagonia argentina. Mi idea es bajar por la ruta 3, pegada al mar, y volver por la ruta 40 (interior). En principio, voy a prescindir del avión, por lo que me estoy pegando unas palizas de bus importantes. Los autobuses aquí están bastante bien; voy en una especie de semicama, que permite reclinar el asiento y levantar un poco los pies. En el viaje de hoy (Bahía Blanca – Puerto Madryn, 9 horas) hasta amenizaban con un pequeño bingo para entretener a la gente. ¡Cómo se echa de menos el AVE para recorrer estas distancias!

La Nochebuena la pasé con unos brasileños que conocí en Santiago. Ellos habían quedado con una amiga que está casada con un argentino. No fue una cena familiar, aunque al menos echamos unas risas. Buenos Aires está llena de brasileños que están enloquecidos con las compras.

La Nochevieja en Buenos Aires no me seducía mucho, aunque me perdiese la salida del Dakar. Un cartel decía que disparar al aire no es pirotecnia. Me salió una posibilidad de ir a Mar del Plata con unos argentinos y aproveché para ir unos días a la playa. Mardel, que es como llaman los argentinos a Mar del Plata, es la principal ciudad turística de Argentina. Efectivamente es un poco Benidorm, especialmente por lo masificadas que están las playas y por el ambiente de las calles céntricas por la noche, con actuaciones en vivo de payasos y gente disfrazada, y bailes de verbena.

Allí pasé Nochevieja, en una parrillada multitudinaria en un chalet cerca de la Playa de la Perla. El ambiente un poco porrerillo, pero bueno. Yo no vi uvas por ningún lado, aunque parece que en cada familia se celebran según su tradición.

Me ha venido bien descansar uno días y pegarme algún bañito, aunque el clima de Mardel es un poco raro. El mismo día hacía sol y al rato empezaba a llover; un día, incluso granizó. También he aprovechado para ir al teatro, toda una tradición en esta ciudad, especialmente los espectáculos cómicos, tipo revista. La obra “Baraka” estuvo en Madrid, pero yo no la recuerdo. Va sobre 4 amigos que se reencuentran, un poco como Arte, pero en versión gritada. El premio al mejor actor del año pasado fue precisamente al actor que más gritaba. Así es esta ciudad, un poco excesiva, aunque con los días uno le va cogiendo cariño y va entendiendo por qué les apasiona a los porteños.

Fue el sitio de veraneo exclusivo a mediados del siglo pasado. Todavía queda alguna mansión, pero en conjunto es más bonita Viña del Mar. La jet argentina va ahora a Punta del Este en Uruguay. Dentro de Argentina, me habían recomendado Pinamar, pero creo que en el fondo este viaje pide más Torremolinos que Marbella.
Hotel Vasconia. Puerto Madryn. 7 enero 2010.

1 comentario:

  1. Como diría una madre, veo que estás comiendo muy bien, la foto de cuerpo entero, hasta ahora censurada te delata. Buenos asados argentinos ¿no?.
    Vi en televisión que los policías sellaban suis pistolas en fin de año para evitar que ellos mismos disparasen al aire, al parecer decenas de personas fallecen como consecuencia de las caidas de la balas.
    Hicistes bien. Un fuerte abrazo
    PD los aviones son mas incomodos que esos autobuses, vaya 8´30 horas a NY...
    Pepelu

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