viernes, 22 de enero de 2010

EL PAIS DE LAS ESTANCIAS



Ya he recorrido en autobús la práctica totalidad de la ruta 3. Nace en el palacio del Congreso de Buenos Aires y termina 3.079 kilómetros después en la bahía de Lapataia, pasado Ushuaia. Digo la práctica totalidad porque en el camino a Bahía Blanca el autobús, a la altura de San Antonio, durante unos cientos de kilómetros abandona la ruta 3 y circula por un camino alternativo.

Argentina se conoce como el país de las estancias. Las estancias son explotaciones ganaderas o agrícolas, que en ocasiones tienen unas dimensiones impresionantes. El norte es más verde y el suelo, por lo que dicen es extremadamente fértil. Sólo he visto los campos verdes y planos del comienzo de la ruta 3 y efectivamente son kilómetros y kilómetros de pasto con vacas y algún caballo. Llano, llano, llano. Cuando por la zona del Mardel se ve la Sierra del Tandil (el lugar de origen del tenista El Potro), llama mucho la atención, pero son unos cerritos pequeños, como pequeñas mesetas.

Conforme se va bajando el terreno se va volviendo más árido y el pasto va dejando paso al matorral, cada vez más bajo y más seco. Desde el Chubut (los galeses) hasta la mitad de la isla de Tierra de Fuego sólo hay puertos y estancias. Las estancias ocupan miles de kilómetros y son básicamente ganaderas. Por lo visto, dada la pobreza de la vegetación hacen falta unas 5 hectáreas por oveja, con lo que podéis calcular las dimensiones de las que tienen 1.000 o 5.000 ovejas, las pequeñas, y de ahí para arriba.

En la librería Ateneo de BsAs me compré un libro precioso, “Viejas Estancias de la Patagonía”, escrito por una viejita que tiene un programa en la televisión por cable dedicado a la vida rural argentina. En él, va contando la historia de la colonización de cada zona y se detiene en la de algunas estancias emblemáticas que ha visitado. Las famosas de los Benetton están al final del río Chubut, al pie de los Andes por Esquel y Trevelin, aunque tienen otras.

En estas estancias del sur, el ganado se cría sólo. Esta suelto dentro del vallado y sólo se recoge para esquilarlo. Dentro de la estancia, hay una zona de viviendas, con la casa del patrón o administrador, el galpón de esquila y edificios auxiliares, y normalmente un pequeño jardín y huerto. Por la carretera uno ve vallas, alguna tranquera (puerta) y pocas ovejas. Algunas estancias se ven desde la ruta, pero otras están a decenas de kilómetros de la tranquera.

En la ruta paré en Comodoro Rivadavia, Puerto Deseado y Río Gallegos, antes de cruzar a Tierra de Fuego. Comodoro Rivadavia es la capital del petróleo, YPF, aunque casualmente las gasolineras no tenían carburante por no sé que huelga de la refinería. Es grande (cien mil habitantes) pero bastante fea; tiendas y poco más. De Río Deseado hablé en el blog anterior.

A Río Gallegos llegué de día, ya que fui durmiendo en el bus. Mientras me liberaban la habitación del hotel hice tiempo en una cafetería con WiFi, que resultó ser la de la casa de España; la que está pegada al edificio amarillo. En una mesa redonda pegada a la cristalera se va formando una tertulia de hombres que hablan de todo: política, futbol, mujeres, cotilleos,…siempre en un tono guasón y faltón entre ellos. Casi al final empiezo a hablar con alguno, pensaban que era extranjero y que no entendía lo que decían. Como la hacen todos los días, quedo en pasarme al día siguiente y me integro en el grupo. Qué placer la vieja tertulia española, hablando de todo y de nada. Aquí tampoco defienden a los Kitchner. Nestor fue gobernador de la provincia con sede en Río Gallegos. Ellos lo conocen y se han tomado algún café con él en este mismo sitio.

En Río Gallegos, mientras espero encontrar plaza en un autobús a Ushuaia, sigo en la tele las elecciones chilenas. Veo la conversación entre la presidenta Bachelet y el ganador Piñera. Escucho los mensajes de los líderes de los principales partidos. Es un cambio grande después de 20 años de Concertación. Me impresiona el tono mesurado, patriótico y constructivo de todos ellos. ¡Qué envidia visto desde el tono agresivo y mezquino de la política española!
Hotel Austral. Ushuaia. 21 de enero de 2010.

1 comentario:

  1. Hola Fran: lo de la tertulia en la cafetería de Río Gallegos parece más literatura que realidad. ¡Qué cantidad de experiencias, y qué variadas, en tan poco tiempo...!

    Un abrazo.



    Juan Francisco

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